La vida adulta, es como preparar un largometraje, empiezas desde la adolescencia, que viene siendo como la pre-producción y todos los detalles importantes de como queremos que sea nuestra película se ven ahí.
Desde las etapas escolares que cursamos, hasta lo que decidimos estudiar, son partes fundamentales para determinar que estilo de vida vamos a llevar. Es algo así como decidir de qué vas hablar y como se va a desarrollar tu historia.
Nuestros productores, que son nuestros padres, pueden o no darnos libertad creativa, pero al final, la película será lo que nosotros decidamos. Elegimos a nuestro crew, y por supuesto, si es un buen crew nos apoyará por completo durante la filmación y la post-producción, pero si no somos cuidadosos, nuestro asistente de dirección puede ser el que nos haga tener traspiés a lo largo del rodaje.
Nos volveremos esa clase de director afleckiano ya que escribe, dirige y actúa en su producción. ¿Pero cuál es el fin? ¿En verdad es hacer algo sólo por hacerlo? Yo creo que hay, o que debería haber algo más, quizá no siempre podremos hacer una historia que el mundo entero recordará por siempre, pero podemos esforzarnos para hacer que quienes vean todo hasta el final, se emocionen de alguna forma.
Si ya estamos en esta etapa, es porque ya es hora de filmar, y no podemos sólo esperar que nos sigan produciendo, sin esperar nada a cambio. Y no es hacerlo tampoco sólo porque es lo que se espera de nosotros, sino porque nuestra película debería ser en cada instante el momento ideal, deberíamos esforzarnos por que cada toma fuera LA toma, que cada beso fuera EL beso, y si algo debemos recordar es que cada minuto cuesta y cuesta mucho. Más ahora que antes no podemos darnos el lujo de desperdiciar material con puros ensayos fallidos "porque YOLO".
Y sí, YOLO, pero entonces no trates de comparar un Crepúsculo con Persona.
Vive tu vida como tu decidas, es tu película, pero que valga la pena, no te conformes con un viaje a la marquesa, viaja a Venecia, no te quedes sólo con el museo de la colonia, si te gusta tanto el arte, viaja a Francia, a Roma...
Si decides que tu vida sólo te importa a ti, y crees que sólo por ser joven y no querer tener hijos, eres más, que quienes se casan y deciden formar una familia, está bien, y nadie tiene derecho de juzgarte, pero ten siempre presente que tú tampoco tienes el derecho de juzgar las películas que los demás están rodando.
Prepárate y filma tu obra maestra, no importa si es videoarte o algo más tradicional, sólo haz que valga la pena vivir cada etapa hasta el final.